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LOS ACEITES

digestivos

Alheña o Levístico (Levisticum officinale)

También conocida como «apio de monte» y «ligústico».

El levístico es una planta herbácea perenne, perteneciente a la familia botánica de las umbelíferas. Robusta, de hasta 2 m. de altura y muy aromática. Tallo grueso, redondo y tieso, hojas compuestas, grandes, de foliolos segmentados o palmeados. Flores amarillo verdosas, reunidas en umbelas planas.

Crece en setos, riberas, prados secos y soleados de áreas montañosas, hasta 1200 m. de altitud. Plantada antiguamente en los jardines de los monasterios. De origen incierto, probablemente de Asia occidental, se encuentra naturalizada por toda Europa. Florece desde principios de verano. Las hojas se recolectan en primavera y las semillas y la raíz en otoño.

Las semillas y hojas de la alheña se han consumido como condimento en sopas, verduras y ensaladas.

Principios activos: aceite esencial con alquilftálidos, ligustílido, terpenol y bergapteno, furocumarinas, ácidos isovaléricos, ácidos málico, miristicínico, cafeico y ferúlico, umbeliferona, almidón y resinas.

Propiedades: Diurético, aperitivo, digestivo, carminativo, antimicrobiano, calorífico, antiespasmódico, emenagogo y sedante.

El levístico es una planta diurética y depurativa que se utiliza para limpiar los riñones de toxinas, para evitar las infecciones en las vías urinarias, y para tratar la hipertensión arterial, la hiperuricemia (exceso de ácido úrico en sangre), la oliguria (escasa producción de orina) y el sobrepeso causado por la retención de líquidos. No obstante, el uso más frecuente de la alheña está relacionado con los problemas digestivos, tales como indigestiones, espasmos gastrointestinales, para devolver el apetito y evitar gases y flatulencias. Regulariza el flujo menstrual y alivia los dolores y molestias asociados a la menstruación. Se consideró un vigorizante sexual, aunque de efecto muy suave, y un buen remedio para «aclarar la vista».

Precauciones: en caso de hipertensión arterial, cardiopatías e insuficiencia renal, consultar previamente con un especialista. Evitar durante el embarazo y la lactancia.

El aceite esencial de alheña combina bien con neroli, cumaruna, manzanilla, lavanda, absoluto de rosa, ilang –ilang, y en general con todos los aceites especiados.

Descripción

El aromático arbusto de la alheña es un importante remedio en la medicina herbal occidental, ya que posee potentes propiedades diuréticas y desintoxicantes. En el siglo XVIII el herbalista inglés Nicholas Culpeper, decía que su raíz hervida en vino, «estimula la orina (...), calienta el estómago y facilita la digestión». El aceite esencial de la raíz de esta planta desprende un aroma cálido, especiado y dulce, con profundas notas a tierra. Es muy fuerte y penetrante, por lo que en Aromaterapia se debe utilizar sólo en pequeñas cantidades.

No es tóxico ni irritante, pero puede causar sensibilización en pieles sensibles y propensas a las alergias, si es nuestro caso, no deberemos utilizarlo ni en baños ni en masajes. El aceite esencial de alheña es fototóxico, por lo que no lo utilizaremos ni en baños ni masajes si vamos a tomar el sol. Las mujeres embarazadas tampoco deben emplearlo.

El aceite se produce en Hungría.
Método de extracción: por destilación al vapor.
Palabras clave: Penetrante - Terroso - Envolvente

Apoyo espiritual

• Cuando nos sentimos tristes, la alheña nos confortará y nos ayudará a recuperar la alegría.
• Crea un manto protector contra la negatividad y la ira de los demás.

Aliviar la mente

• Para calmar el estrés que deriva en trastornos digestivos, vaporizar 2 gotas d alheña y 4 de menta piperita.
• Para serenar las emociones, tomar un baño con 1 gota de alheña + 4 de hoja de naranjo amargo.

Curar el cuerpo

• En caso de indigestión o gases, masajear el vientre dos veces al día con movimientos circulares en el sentido de las agujas del reloj, con una mezcla de alheña, menta piperita y jengibre en un aceite portador (véase la primera «mezcla recomendada»).

• En caso de menstruación irregular o escasa, masajear el vientre todas las noches con movimientos circulares en el sentido de las agujas del reloj, con una mezcla de alheña, damiana e hinojo en un aceite portador (véase la segunda «mezcla recomendada»).

• Para calmar el dolor del reuma o la artritis, tomar un baño con 1 gota de alheña + 3 de vetiver.

Mezclas recomendadas 
                                                                                        
Añadir los siguientes aceites esenciales a 20 ml. de aceite portador:

• Para aliviar problemas digestivos: 1 gota de alheña + 4 de menta piperita + 4 de jengibre.
• Para regular el ciclo menstrual: 1 gota de alheña + 4 de damiana + 4 de hinojo.

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Elettaria cardamomum
 

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Citrus reticulata «Blanco»

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