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LOS ACEITES

tranquilizantes

Valeriana (Valeriana officinalis)

Valere, en latín significa «estar bien de salud». Éste podría ser, según algunos autores, el origen del nombre de la valeriana. Se dice de ella que su penetrante olor atrae a los gatos, por lo que también se la conoce como «hierba de los gatos». Los antiguos griegos alababan sus efectos medicinales. En la época romana ya se utilizaba como eficaz sedante. Más adelante, en la Edad Media, servía como remedio para combatir la epilepsia, llegando incluso a ser considerada una panacea.

La valeriana pertenece a la familia de las Valerianáceas. Es una planta perenne, muy alta (hasta 2 m.) y robusta. Posee el tallo grueso, erecto y acanalado, hojas grandes, compuestas, de foliolos oval lanceolados, con los bordes dentados. Flores de color rosa pálido, en densas inflorescencias en forma de umbela, ramificadas. Desprenden un olor intenso.

Crece en ambientes húmedos, como orillas de arroyos y ríos, pantanos, bosques húmedos, bordes de prados y pastizales.  Está presente en toda Europa. En España se encuentra en zonas montañosas.

Florece entre mayo y julio. Con fines medicinales se cosecha la raíz, a finales de verano o ya entrado el otoño.

Principios activos: aceite esencial con valerianato, acetato de bornilo, canfeno, pineno y limonero, valeranona, valepotriatos, ácidos valeriánico y fórmico, alcaloides (valeriana, valerianina y catinina). Propiedades: sedante, relajante muscular, hipnótica, antiespasmódica, hipotensora y analgésica.

La valeriana es, sin duda alguna, el sedante natural más conocido y probablemente uno de los más efectivos que nos ofrece la naturaleza. Estrés, ansiedad e irritabilidad nerviosa provocados por preocupaciones familiares o laborales y el temor o la inseguridad ante el peso de los compromisos, son estados, todos ellos, que requieren del auxilio de la valeriana.

Esta hierba de ingrato sabor, actúa sobre el sistema nervioso central, proporcionando una progresiva sensación de relajación. La valeriana se revela como un tranquilizante muy completo, ideal para un amplio cuadro de afecciones de origen nervioso. Reduce la ansiedad, ayuda a detener la hiperactividad mental, a disipar la hipocondría y a anular el dolor de cabeza en migrañas periódicas.

En combinación con otras plantas, como el espino albar, es un recurso muy válido para combatir las taquicardias y la hipertensión arterial, sobre todo si ésta tiene un desencadenante nervioso. Se ha indicado contra los ataques convulsivos, en epilepsias leves, y como un magnífico relajante muscular, cuando se presentan tirones, contracturas, esguinces, lumbalgias y dolores asociados al periodo menstrual o los que acompañan a la menopausia.

Combina bien con: pasiflora, melisa, verbena, manzanilla romana y alemana, abeto, olivo y malvavisco, entre otros.

Precauciones: evitar durante el embarazo, la lactancia y en niños menores de 3 años.

Descripción

La valeriana es uno de los remedios más antiguos de Occidente para los problemas de insomnio y estrés. La parte exterior de la planta es inodora, pero bajo tierra presenta unas raíces robustas de olor penetrante. El herbalista inglés del siglo XVII, Nicholas Culpeper, recomendaba la raíz de valeriana en caso de dolor de cabeza, temblores, palpitaciones e histerias. En la actualidad, sus colegas modernos utilizan la raíz seca como calmante.

El aceite esencial de valeriana es uno de los más potentes y desprende un aroma almizclado a madera. Debe utilizarse sólo en pequeñas cantidades. No es tóxica ni irritante, pero puede causar sensibilización, por lo que las personas con la piel sensible no deben utilizarla en baños ni masajes. Posee un profundo efecto sedante, no conducir ni cargar material pesado hasta transcurridas al menos 8 horas después de haberla utilizado.

Parte que se utiliza: raíces.
Método de extracción: destilación al vapor.
Palabras clave: Sedante - Conexión con la tierra - Potente

Apoyo espiritual

• Centra la energía errática o dispersa, lo que permite que el espíritu recobre la sensación de equilibrio.
• Aporta tranquilidad y paz interior.

Aliviar la mente

• Para aliviar el estrés emocional y eliminar las inseguridades, dar un masaje relajante con una mezcla de valeriana, sándalo australiano y hoja de laurel en un aceite portador (véase la primera «mezcla recomendada»).

• Para combatir el insomnio, vaporizar 2 gotas de valeriana + 4 de madera de cedro del Himalaya en la habitación antes de acostarse.

• Para vencer el pánico, masajear el cuello y la espalda con una mezcla de valeriana, nerolí y verbena exótica en un aceite portador (véase la segunda «mezcla recomendada»).

Curar el cuerpo

• Para aliviar el dolor de espalda, tomar un baño con 2 gotas de valeriana y 4 de pícea mariana.
• En caso de indigestión, tomar un baño con 2 gotas de valeriana + 4 de jengibre.

Mezclas recomendadas 
                                                                                        
Añadir los siguientes aceites esenciales a 20 ml. de aceite portador:

• Para sentirse tranquilo y combatir las inseguridades: 2 gotas de valeriana + 4 de sándalo australiano + 4 de hoja de laurel.
• Para ahuyentar el miedo y calmar los ataques de pánico: 2 gotas de valeriana + 4 de nerolí + 4 de verbena exótica.

Otros aceites tranquilizantes

Albahaca exótica o tropical

Ocimum basilicum sub. basilicum

Albahaca hindú (Tulasí)

Ocimum basilicum sanctum
 

Citronela

Cymbopogon nardus

Damiana

Turnera diffusa

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