Aromaterapia y Aceites Esenciales para la Salud, la Belleza y el Bienestar
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Atención, ¡Peligro! Aceite de Parafina

Aunque la parafina, un producto puramente mineral, a menudo es recetada en las dietas por los médicos, debe evitarse. ¿Por qué?

La parafina, producto de la destilación y refinación de petróleo crudo, esquisto bituminoso u otros productos igualmente inadecuados para la alimentación humana, es un hidrocarburo que puede contener un número significativo de átomos de carbono. Dependiendo de su composición, tiene una apariencia sólida (consistencia de una cera) o una apariencia oleosa (más bien viscosa).

Antes de ser refinada, la parafina es de color amarillo. Bajo la acción del ácido sulfúrico, se convierte en el producto blanco, sin sabor ni perfume, insoluble en agua, pero soluble en el éter, que muchas mujeres conocen.

Este producto, puramente mineral, no posee en sí mismo ninguna acción irritante. Sin embargo, debe ser rechazado, a pesar de que muchos terapeutas la siguen recetando a las mujeres que desean perder algunos kilos o que tienen problemas de tránsito intestinal.

Aceite de Parafina: los Efectos sobre el Tránsito

Supongamos que el aceite de parafina no aporta calorías y aparece como un lubricante que facilita el tránsito intestinal... No hay ninguna respuesta posible al respecto. Por otra parte, esta situación debería despertar la sospecha de cualquier buen terapeuta y plantearse una cuestión fundamental: ¿cuál es el futuro de este producto en el organismo humano, producto totalmente muerto y sin ningún interés nutricional?

Este interrogante es fundamental, porque el aceite de parafina es inerte, sin vitaminas, sin ácidos grasos insaturados, así que de ninguna manera es indispensable para nuestra economía orgánica.

En cambio, se revela como una verdadera molestia por los trastornos que su absorción puede causar:

●  A nivel de la mucosa intestinal, el aceite de parafina se deposita en forma de una película inabsorbible que perturba la permeabilidad. Un gran número de nutrientes no pueden ser transportados a las células a través de la sangre.

●  La mayoría de las vitaminas liposolubles (A, D, E y K) se eliminan en gran parte por las heces.

●  Una hipovitaminosa K puede ser el origen de numerosos síndromes hemorrágicos.

●  Una carencia de vitaminas A y E acarrea riesgos oculares (xeroftalmia) y genitales (esterilidad, frigidez, impotencia).

●  En niños, pérdida de elementos nutritivos esenciales que conlleva un riesgo de raquitismo.

En conclusión, el aceite de parafina es un factor de desvitalización y malnutrición que, según los últimos hallazgos, acarrea un importante riesgo de cáncer.

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