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salud natural

Manzanilla romana para digerir bien

Publicado en revista CuerpoMente - Nº 240

 

Esta aromática flor resulta útil frente a problemas digestivos de origen nervioso.

Se cuenta de la manzanilla romana (Chamaemelum nobile) que antes se la percibe por el olor que por la vista. Su penetrante aroma puede recordar en cierto modo a la manzana: de ahí su nombre y también el de la manzanilla corriente, con la que está estrechamente emparentada.

En nuestro país la manzanilla corriente (Matricaria chamomilla) es más fácil de hallar que la romana. Ésta, que por esta razón resulta algo más cara, crece en la costa atlántica europea, incluido el oeste de la península ibérica. Se asemeja mucho a la primera en aspecto y propiedades, pero las lígulas blancas de sus flores, retraídas hacia abajo, son más anchas y menos puntiagudas: tiene un sabor más amargo y se usa sobre todo en trastornos digestivos.

Con fines medicinales se cosechan los botones florales y en menor medida las hojas. Contiene un aceite esencial con chamazuleno y ácidos angélico y antémico, así como cumarinas, flavonoides, lactonas sesquiterpénicas y alcoholes.

Destaca como un tónico estomacal amargo que estimula la producción de jugos gástricos, con un notable efecto eupéptico, aperitivo, carminativo, colagogo y antiséptico. Se destina a despertar el apetito en personas desganadas o convalecientes, a favorecer la digestión y a prevenir los gases.

Con plantas que potencien su efecto colagogo –boldo, fumaria, centaura, agracejo, menta o jengibre-, alivia trastornos de origen hepatobiliar, como jaquecas y la propensión a sufrir cálculos en la vesícula.

Tradicionalmente se ha usado también para eliminar parásitos intestinales. Y el aceite esencial, levemente sedante, es útil en estados de nerviosismo que afectan a la digestión.

Aliada de los ojos

En uso tópico, la manzanilla romana se utiliza, al igual que la alemana, como un antiséptico y antinflamatorio en infecciones e inflamaciones oculares, así como en heridas superficiales, llagas y quemaduras solares leves. En infusión o macerada en aceite de oliva potencia la pigmentación rubia del cabello, y el aceite esencial –puro o diluido en agua- se usa en el dolor articular, neuralgias, lumbalgias y ciática.

Precauciones

Debe evitarse el aceite esencial por vía oral en el embarazo y la lactancia, en gastritis y úlcera gastroduodenal. Tampoco se aconseja por vía externa en menores de seis años y en alergias respiratorias. Puede irritar con dermatitis las pieles sensibles.

Por otro lado, la planta puede potenciar el efecto de barbitúricos, antihistamínicos y benzodiacepinas, y a dosis altas, inducir al vómito.

Presentaciones

Planta sea, en polvo, tintura, extracto líquido, aceite esencial y en champús.

ontenedor final: un tarro de boca ancha con tapa”. Sólo hace falta dejarlo reposar 1 hora antes de su uso.

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