Esta web utiliza cookies. Si continuas navegando, estás aceptándola.
Política de cookies +
Menu

ARTÍCULOS

salud natural

La Aromaterapia equilibra el organismo de los niños con la mínima intervención

Fuente: “Soluciones esenciales Pranaröm” – Nº 2 Otoño-Invierno 2014/2015

 

A pocos equipos médicos se les hace tanto caso como a los de pediatría. La salud de los hijos es prioritaria y en muchos casos se buscan alternativas a la quizás excesiva tendencia a medicar que caracteriza a la medicina convencional y que ya suelen soportar los adultos. En este artículo te mostramos cómo trabajan Gemma Beulies, doctora pediatra, junto a Rosa Mª Torres, DUE (Diplomada Universitaria en Enfermería), incorporando la aromaterapia científica y médica en los tratamientos para los más pequeños del hogar.

La Aromaterapia equilibra el organismo de los niños con la mínima intervención

La pediatría y la enfermería pediátrica requieren una sólida formación y un plus vocacional. ¿Por qué eligieron estas especialidades y qué las llevó hasta las terapias naturales?

La pediatría es una especialidad muy completa. Acompañamos a los niños y a sus respectivas familias desde los primeros minutos de vida hasta los 14 años, cuando ya pasan al mundo de los adultos. Es una especialidad “total” tanto desde el punto de vista de enfermería como médico, ya que tienes que aconsejar sobre alimentación, hábitos, actitudes y un largo etc. A las dos nos encantan los niños, eso es lo principal, y el ayudar a cuidar de ellos hasta que ya son mayores, nos llena de satisfacción y nos da fuerzas para seguir con el día a día. A medida que pasó el tiempo fuimos viendo que los niños enfermaban muy a menudo, que a veces la medicina convencional era muy agresiva para sus pequeños cuerpecitos que estaban en maduración y empezamos a buscar otros enfoques de la enfermedad y del proceso curativo. Poco a poco cada una de nosotras nos fuimos adentrando en diferentes terapias naturales. Fitoterapia, reflexología, medicina naturista y homeopatía.

¿Por qué la aromaterapia?

Las dos hicimos el máster de fitoterapia y plantas medicinales, fueron unos años muy intensos tanto a nivel personal como profesional. Las plantas medicinales nos permitieron poder impartir en nuestro ámbito de trabajo (servicio público de salud catalán) cursos de fitoterapia a nuestros compañeros. En el máster tuvimos el primer contacto con la aromaterapia, pero lo que nos atrapó fueron unos cursos que se imparten en el Colegio de Farmacéuticos de Barcelona. ¡Fue genial, un gran descubrimiento! Uno de nuestros deseos era y es ayudar a equilibrar el organismo del niño enfermo con la mínima intervención, y constatamos que con la aromaterapia lo conseguíamos: oliendo, a través del masaje, y si era necesario por vía oral una o dos gotas… El poder curativo de las plantas sumamente concentrado es genial.

Actualmente los niños están atrapados en un entorno tecnológico que deja poco espacio para su construcción como ser humano relacional y cooperativo. Hay que ser el mejor y el primero… ¿Lo notan en su consulta? ¿Podría la aromaterapia mitigar este paradigma?

Más que los niños, son algunos padres quienes educan a sus hijos con la idea de ser los primeros y los mejores. Durante las primeras etapas de su vida, el niño necesita atención constante, está completamente indefenso; si se le responde a sus necesidades tanto físicas como psíquicas, el bebé ya está aprendiendo que la vida es compartir, un dar y tomar. Estamos educando en la idea de un ser relacional y cooperativo. No hay que olvidar que los niños hacen lo que ven que hacen sus mayores. A partir de cierta edad, cuando el niño se despega de sus padres, ya que no los necesita para sobrevivir, empieza a relacionarse con el mundo porque necesita de él para satisfacer su curiosidad y necesidad de aprender, pero somos los adultos los que acabamos inculcando la idea de la competitividad y obviando el ser cooperativo. La aromaterapia actúa a nivel emocional y podría ayudar a conectar con el ser espiritual que toda persona es y que muchas veces se deja encerrado porque incomoda cuestionarse la manera de actuar egoísta y poco amorosa a la que se tiende.

Hoy en día se habla mucho de medicina emergente, terapias no convencionales, medicina integrativa… ¿La medicina con aceites esenciales es para ustedes una alternativa, un complemento o un instrumento terapéutico primordial en el momento de curar?

Nos gusta mucho el concepto de medicina integrativa, es decir, en cada momento utilizar lo que necesita el individuo, en este caso el niño, para recuperar su salud y bienestar. Los aceites esenciales ocupan un lugar muy destacado en nuestras herramientas terapéuticas. No son ni alternativos ni complementarios, son más recursos y posibilidades. A nivel personal, cuando viajamos por el mundo, siempre llevamos nuestro botiquín de aceites esenciales, a parte de homeopatía y algún medicamento alopático. Forman parte muy importante en el bienestar de nuestras respectivas familias.

Respecto a esas herramientas complementadas: aromaterapia, alopatía sintética, homeopatía, flores de Bach…, a la hora de elegir la intervención terapéutica, ¿qué criterios les hacen decantarse por una u otra?

Depende de muchos factores: de la economía de las familias, de la predisposición a implicarse en el proceso de sanación y de la aceptación de las familias ante las terapias que proponemos. La suerte de tener muchas posibilidades terapéuticas hace más fácil una intervención personalizada e individualizada.

¿Pueden complementarse homeopatía y aromaterapia en la atención pediátrica?

La vía olfativa y la cutánea no interfieren con la homeopatía y son muy poderosas. Por ejemplo: si el niño está enfermo y eso hace que esté más agresivo y de mal humor, a parte del remedio de homeopatía adecuado para ese momento, una difusión con aceite esencial de mandarina le ayudará a relajarse más fácilmente; si los padres están poco en casa y el niño les echa de menos, al volver a casa un masaje con aceite esencial de manzanilla, relajará al pequeño y ayudará a reconectar más fácilmente padres e hijos.

Por vía oral, en cambio, hay algunos aceites esenciales, como el de menta piperita, entre otros, que sí que pueden disminuir la absorción de la homeopatía. Para solucionarlo, sólo es necesario separar las dosis por vía oral del aceite esencial de la homeopatía.

La aromaterapia por vía tópica, su forma de administración más común, ¿refuerza el vínculo entre padres e hijos?

Sí. Tocar, acariciar, son maneras de transmitir amor. Si lo acompañas de un aceite esencial con finalidad terapéutica o sólo por placer, se refuerza la acción. En este acto se unen tres fuerzas curativas: el poder terapéutico o de las manos, el del aceite esencial y el del contacto íntimo entre padres e hijos. Todas las familias tendrían que dedicar a diario un tiempo para transmitirse el amor que se sienten en forma de masajes. Dependiendo de la época, puede aplicarse un aceite esencial para aumentar las defensas, para relajarse, etc.

Su asociación de pediatría natural, Pedinatur, (www.pediatrianatural.com), está creciendo. ¿Por qué la crearon y qué esperan de ella?

La unión hace la fuerza. La finalidad es compartir experiencias y aprender unos de otros y poder expandir otras formas de ayudar a reequilibrar el organismo. Nos gustaría que cada vez fuéramos más asociados. Lo ideal sería realizar un congreso para compartir de manera más directa con otros profesionales y la ciudadanía estas otras muchas formas de ver la enfermedad y el proceso de curación.

Esencias Florales

Las Flores de Bach

Hidrolaterapia

Tratamiento con Hidrolatos

Artículos

Salud Natural

Páginas Recomendadas

EnArmoniaConFengShui

Feng Shui Clásico y Tibetano (Sa Che)

EnergíaInterior

Chakras: Información y Tratamiento

LiberaTuSer

Autoayuda y Crecimiento Personal