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Prepara tu Piel para el Sol

AromasQueCuran - Prepara tu Piel para el Sol

Para disfrutar plenamente de los beneficios del verano, descubre cómo preparar tu piel para el sol, protegiéndola y reparándola con productos naturales…

 

1. El Sol y la Piel

La Radiación Solar

El sol emite ondas electromagnéticas que incluyen radiación infrarroja (sensación de calor), visible (luz) y ultravioleta (UV). Son estos los que tendrán un impacto significativo sobre la piel.

De acuerdo con su longitud de onda, se distinguen 3 tipos de rayos:

●  Rayos UVC, de menor longitud de onda, energía muy alta y muy perjudicial. Afortunadamente son bloqueados prácticamente por completo por la capa de ozono de la atmósfera (la degradación de la capa de ozono aumenta la exposición) y no penetran en la piel.

●  Rayos UVB, de longitud de onda intermedia, se filtran parcialmente a través de la capa de ozono. Cuanto mayor sea la altitud, mayor será la exposición UVB. Penetran parcialmente en la piel (hasta el borde de la dermis), pero tienen suficiente energía para causar daño en el ADN de las células de la epidermis. La radiación UVB causa rápidamente eritema solar o quemaduras solares.

●  Rayos UVA, de mayor longitud de onda, cruzan ampliamente la atmósfera. De menor energía que los rayos UVB, pero penetran más profundamente en la piel (en la dermis media). Los rayos UVA son la causa principal del envejecimiento de la piel por las alteraciones que provocan en la dermis.

Los rayos UVA y UVB estimulan la producción de melanina por los melanocitos del aminoácido tirosina. Es lo que permite el bronceado.

Los Efectos del Sol en la Piel

LA QUEMADURA SOLAR

La quemadura solar es causada principalmente por los rayos UVB. Son auténticas quemaduras de primer o segundo grado. Los rayos UVB causan alteraciones en el ADN de las células epidérmicas, la dilatación de los vasos sanguíneos y una reacción inflamatoria que produce enrojecimiento, dolor e hinchazón.

Las células afectadas, denominadas "células de quemaduras solares", inician entonces la fase de apoptosis, es decir, la vía de destrucción o muerte celular. Morirán rápidamente y serán eliminadas por descamación.

La quemadura solar aparece con bastante rapidez, entre 3 y 5 horas después de la exposición y alcanza su punto máximo 24 horas después.

Una quemadura solar no tiene ningún efecto protector, por el contrario, la piel quemada será más sensible al sol.

Las quemaduras repetidas son dañinas y el desencadenante de cánceres de piel.

EL BRONCEADO

El bronceado es una de las defensas naturales de la piel y la autoprotección contra los rayos UV.

El verdadero bronceado protector es un proceso lento: no se consigue en 2 o 3 días, sino que tardará de 3 a 4 semanas.

Las melaninas son pigmentos que tienen la propiedad de absorber los rayos UV y, por lo tanto, ofrecen cierta protección contra los mismos. Existen 2 tipos de melanina: eumelanina, marrón-negro y feomelanina, naranja-roja. El color de la piel y el "fototipo" dependen de la distribución de estos pigmentos, su cantidad, su naturaleza y su capacidad de producción. Determinan la sensibilidad de la piel al sol.

La eumelanina protege mucho mejor que la feomelanina, que se deteriora muy rápidamente bajo la acción del sol, lo que explica que los rojos sean mucho más sensibles al sol que los marrones.

ENVEJECIMIENTO CUTÁNEO Y MANCHAS DE PIGMENTACIÓN

Los rayos UVA causan muchas alteraciones en la piel y especialmente en la dermis, una capa profunda que forma el "colchón de soporte" y le confiere elasticidad. La cantidad de fibroblastos (células dérmicas que producen proteínas estructurales como colágeno y elastina) disminuye, al igual que la producción de colágeno.

Las fibras de elastina y colágeno sintetizadas se alteran y se organizan de forma anormal, lo que da como resultado una pérdida de elasticidad de la piel, flaccidez y la formación gradual de surcos profundos. Este proceso de degradación a largo plazo se llama "elastosis solar" y es responsable, por ejemplo, de las arrugas profundas visibles en el cuello de las personas ancianas.

Otro efecto de la exposición repetida de la piel a los rayos UV es la aparición de manchas de pigmentación o lentigo en manos, brazos, escote y rostro. Estas manchas se deben a disfunciones en la producción de melanina y, una vez instaladas, es bastante difícil deshacerse de ellas.

OTROS EFECTOS A CORTO PLAZO

●  Calor: la exposición al sol provoca calentamiento. Esto se debe principalmente a los infrarrojos, que penetran profundamente en la piel. Es un efecto beneficioso, pero ten cuidado con los golpes de calor.

●  El engrosamiento de la capa córnea: bajo el efecto de los rayos UVB, la proliferación de queratinocitos se activa y el resultado es un engrosamiento de la capa superior de la piel. El bronceado es uno de los mecanismos de autoprotección de la piel contra los rayos UV, dado que este engrosamiento puede bloquear gran parte de los rayos UVB.

●  Sequedad: el calor provoca naturalmente la deshidratación de la piel.

●  Acné "rebote": el estado de la piel acneica a menudo mejora con el sol, pero el engrosamiento de la capa córnea por lo general conduce a un fuerte brote de acné una vez cesan las exposiciones.

●  Disminución inmunitaria a nivel de la piel: la exposición UV debilita las células de Langerhans, células de la piel responsables del reconocimiento de cuerpos extraños. Esta propiedad se usa en algunos tratamientos de Fototerapia.

EFECTOS POSITIVOS DEL SOL PARA EL ORGANISMO

El sol no sólo tiene efectos negativos, por el contrario, una exposición regular al sol es esencial para nuestra salud. En particular, la exposición al sol, especialmente los rayos UVB, permite la síntesis de vitamina D en la piel.

La vitamina D es esencial para nuestro organismo: está involucrada en la absorción de calcio y fósforo y es esencial para el fortalecimiento de los huesos, antirraquítica y previene la osteoporosis. También juega un papel en la inmunidad y tiene una acción protectora importante contra muchas enfermedades, incluidas las enfermedades cardiovasculares y ciertas enfermedades inflamatorias. También parece que la vitamina D tiene un poderoso papel protector contra ciertos cánceres.

El sol tiene un efecto beneficioso sobre ciertas patologías cutáneas (eccema, psoriasis…) y en general mejora el estado de la piel.

Por lo tanto, es deseable la exposición diaria al sol durante al menos diez minutos sin protección.

El sol también ejerce un efecto muy positivo sobre nuestra moral. Su luz ayuda a combatir la depresión y su calor proporciona una sensación de bienestar.

La exposición a la luz solar juega un papel clave en la producción de melatonina, una hormona que regula nuestro sueño y afecta a nuestro estado de ánimo, además también tiene importantes efectos sobre el sistema inmunitario.

A esto se suman los efectos positivos del bronceado, que transmite una imagen de belleza y salud: a menudo nos sentimos más atractivos y deseables con un bronceado agradable, lo cual también contribuye a nuestro bienestar.

Riesgos a largo plazo en caso de exposición abusiva

●  La exposición repetida e intensa al sol puede ser la causa del cáncer de piel: melanoma y carcinoma.

●  Los rayos UVB provocan alteraciones en el ADN de las células de la epidermis y, por lo tanto, son directamente responsables de los cánceres de piel.

●  Los rayos UVA no tienen toxicidad directa en el ADN, pero son el origen de la producción de radicales libres, moléculas altamente reactivas que desencadenan reacciones en cadena y provocarán cambios en el ADN y las proteínas y los lípidos de la piel. También contribuyen a la formación de células cancerosas.

●  Las alteraciones del ADN normalmente se identifican y reparan dentro de las células. Y si una célula se vuelve cancerosa, se considera rápidamente extraña y eliminada por el sistema inmune.

●  Sin embargo, en caso de exposiciones demasiado intensas y frecuentes, los mecanismos de reparación natural se vuelven insuficientes. Y a medida que las defensas inmunes de la piel se debilitan por la exposición a los rayos UV, la eliminación de las células cancerosas ya no estará completamente garantizada.

No todas las Pieles reaccionan igual frente al Sol…

EL PROTOTIPO

El color de nuestra piel, determinado por nuestro patrimonio genético, determina nuestra sensibilidad al sol. La protección solar que debamos adoptar dependerá en gran medida de nuestro fototipo, sin embargo, debes ser consciente de que la exposición excesiva y repetida al sol será perjudicial a largo plazo para todo tipo de pieles.

Los 6 fototipos básicos:

1. Piel muy blanca, lechosa (roja). Cabello a menudo rojo o rubio. Muchas pecas. Quemaduras siempre, nunca se broncea, muy sensible al sol, incluso intolerante.

2. Piel muy pálida. Pelo generalmente rubio a castaño. Las pecas son bastante comunes. Quemaduras frecuentes, bronceado muy ligero y lentamente.

3. Piel intermedia. Cabello castaño a marrón. Algunas pecas posibles. Quemaduras en ocasiones, bronceado gradual (bronceado medio).

4. Piel mate. Cabello castaño o negro. Sin pecas. Raramente quemaduras, se broncea bien (bronceado oscuro).

5. Piel morena. Cabello negro. Sin pecas. Quemaduras rara vez, siempre se broncea (bronceado muy oscuro).

6. Piel negra. Cabello negro. Difícilmente se quema.

LA EDAD

La edad también es un factor importante en la sensibilidad al sol.

Los niños son más sensibles al sol que los adultos porque su sistema pigmentario y el mecanismo de autoprotección de la piel es inmaduro y sus células se encuentran en una fase alta de proliferación.

Los ancianos también son particularmente sensibles al sol. Cada uno de nosotros posee un "capital solar", determinado genéticamente, que corresponde a la cantidad total de radiación UV que nuestra piel puede recibir sin que le ocasione daños graves. Esta capital disminuye con cada exposición. Para poder disfrutar de los beneficios del sol el mayor tiempo posible, es importante preservar nuestro capital solar limitando la duración e intensidad de las exposiciones.

LAS INTOLERANCIAS

En algunos casos, la piel es intolerante al sol y se debe evitar la exposición sin protección. Esto puede deberse a varias condiciones, crónicas o no.

La intolerancia más común es la lucitis estival benigna, que es una forma de alergia al sol.

FOTOSENSIBILIZACIÓN

Algunas sustancias tomadas por vía oral o en aplicaciones dérmicas aumentan la sensibilidad de la piel al sol. Este es el caso de ciertos aceites esenciales, que no deben usarse antes de la exposición al sol: cítricos (bergamota, limón, lima, mandarina, naranja, pomelo...), apio, angélica, hierbaluisa, biznaga y macerado oleoso de hipérico.

Este también es el caso de algunos medicamentos, incluidos algunos antiinflamatorios, antibióticos y antiacné.

Algunos cosméticos también pueden aumentar la sensibilidad de la piel al sol, especialmente las cremas que contienen retinol.

2. Preparar la Piel para el Sol

Expón tu piel al sol suave y gradualmente para darle tiempo a configurar sus mecanismos de autoprotección sin "quemar". Un bronceado natural y progresivo ya es una protección, ¡y todo natural! Comienza con exposiciones cortas y evita las horas centrales del día (12h-16h).

Exfoliación

Exfoliar la piel una o dos veces al mes elimina las células muertas; tu bronceado será más homogéneo y radiante.

●  Exfoliante corporal: 100 g de manteca de Karité Nilotica + 5 g de sales de Epsom + 30 gotas de aceite esencial de Palmarosa sin furocumarinas.

●  Exfoliante facial: 30 ml de crema neutra hidratante + 2 ml de Rosa mosqueta en polvo + 5 gotas de fragancia cosmética natural.

Hidratación

Para lucir una hermosa piel, especialmente cuando hace calor, es importante mantenerla hidratada. Una piel bien hidratada estará mejor preparada para la exposición al sol que tiende a secarla.

●  Gel rostro y cuerpo: 100 ml de gel de Aloe Vera + 2 ml de Urea en polvo + 5 gotas de fragancia cosmética natural.

Completar con Carotenoides

El famoso "beta-caroteno" que aporta a las zanahorias su color naranja, es un poderoso antioxidante, además de favorecer un buen tono bronceado. Los compuestos de la familia de los carotenoides ayudan a proteger del sol mediante la absorción de algunos de los rayos ultravioleta mientras protegen la piel contra el daño de los radicales libres.

●  Sérum para el rostro: 10 ml de aceite vegetal de Frambuesa + 10 ml de aceite vegetal de Burití + 10 ml de macerado oleoso de Zanahoria.

●  Cura preparación para el bronceado: 10 ml de aceite vegetal de Rosa mosqueta + 20 ml de aceite vegetal de Frambuesa + 15 ml de aceite vegetal de germen de Trigo + 50 cápsulas vacías de gelatina. Rellenar las cápsulas (0,9 ml aproximadamente de la mezcla en cada cápsula). 1 cápsula por la mañana y otra por la noche durante 25 días.

3. Proteger la Piel del Sol

Para broncearte de forma segura, es necesario que protejas tu piel con cosméticos específicos adaptados a tu fototipo particular. Estos tratamientos están compuestos de agentes activos conocidos por sus propiedades fotoprotectoras.

La protección solar es un área altamente regulada en Europa. Únicamente se permiten ciertos filtros y sus concentraciones están reguladas, así como también las pruebas que determinan el índice de protección y el etiquetado de los productos solares.

La protección solar que uses debe adaptarse a lo siguiente:

●  Tu fototipo: los fototipos claros requieren una mayor protección que los fototipos oscuros.

●  Las condiciones de exposición: tiempo, duración, baño o no, presencia de radiación reflejada intensa (nieve, arena, agua...).

●  El lugar de exposición y especialmente la altitud y la latitud: por ejemplo, las exposiciones a gran altitud requieren una mayor protección debido a la mayor dosis de UVB.

Para exposiciones de baja intensidad y de corto plazo, la autoprotección natural de la piel generalmente será suficiente (excepto la piel intolerante al sol). Exponerse regularmente al sol de esta manera será beneficioso y un aporte natural de vitamina D.

Filtros Solares

Son sustancias destinadas a bloquear los rayos UV para evitar su penetración en la epidermis y su interacción con la piel.

- Un índice de protección 2 bloquea el 50% de los rayos UVB.
- Un índice de protección 15 bloquea el 93% de los rayos UVB.
- Un índice de protección 20 bloquea el 95% de los rayos UVB.
- Un índice de protección 30 bloquea el 97% de los rayos UVB.
- Un índice de protección 50 bloquea el 98% de los rayos UVB.

FILTROS QUIMICOS

Estas son moléculas que, por su estructura, absorben parte de los rayos UV. Estos filtros son efectivos en un rango de longitudes de onda, lo que hace necesario que varios estén asociados para filtrar todo el espectro de UV.

Algunas desventajas:

- Difíciles de eliminar, contaminan las aguas y amenazan el equilibrio de los macizos de coral.
- Son absorbidos por la piel y pueden causar alergias e irritaciones.
- Aplicación 20 minutos antes de la exposición, el tiempo que necesita la piel para absorberlos.
- Algunos de estos filtros son controvertidos, se sospecha que tienen un efecto "similar al estrógeno" e interrumpen el equilibrio hormonal.
- Algunos son inestables a los rayos UV, por lo que pierden rápidamente su eficacia y dejan en la piel compuestos derivados cuyos efectos no son necesariamente conocidos.

FILTROS MINERALES

Son pigmentos blancos: óxido de zinc y dióxido de titanio, que actúan como un espejo que refleja parte de la radiación y, por lo tanto, tienen un efecto de barrera física. La efectividad de las fórmulas que los contienen depende en gran medida del tamaño y la forma de las partículas y la calidad de la dispersión.

Sus ventajas:

- Son fotoestables (no son degradados por los rayos UV).
- Son efectivos desde la aplicación.
- No se absorben a través de la piel (excepto tal vez en forma de nanopartículas), son inertes y son muy bien tolerados por las pieles sensibles.

Una desventaja:

Generalmente tienen un fuerte efecto de blanqueamiento, excepto en el caso de que se encuentren en forma de nanopartículas.

Nanopartículas y Controversia

Las nanopartículas son partículas muy finas, del orden de un nanómetro. De esta forma, los filtros minerales son muy efectivos para detener los rayos UV, pero sin el efecto de blanqueamiento poco atractivo de las partículas más grandes.

Sin embargo, estas famosas "nanopartículas" son objeto de mucha controversia, sobre todo por precaución debido a sus efectos a largo plazo sobre el ser humano y el medio ambiente. Son poco conocidas y se sospecha que son particularmente absorbidas a través de la piel y que pueden resultar tóxicas para los organismos acuáticos.

4. Después del Sol

Para calmar la sensación de calentamiento y posibles quemaduras solares, no olvides beber durante y después de tus exposiciones. Continúa tu cura de aceites vegetales ricos en ácidos grasos esenciales, la piel también se hidrata y nutre desde el interior. Incorpora ingredientes activos hidratantes y restauradores a tu cuidado para después del sol, así como mantecas vegetales para nutrir intensamente y evitar la "piel de cocodrilo".

Calmar

Activos para calmar la sensación de calentamiento y posibles quemaduras solares:

>> Activos: bisabolol, alantoína, provitamina B5, concentrado de fitosterol.
>> Extractos de plantas: polvo de tepezcohuite.
>> Extractos de CO2: granada, kiwi, caléndula, manzanilla alemana.
>> Hidrolatos: menta, manzanilla.
>> Gel de aloe vera.
>> Aceites vegetales: calófilo inófilo, argán, rosa mosqueta.
>> Macerados oleosos: caléndula, hipérico (cuidado, fotosensibilizante, no vuelvas a exponerte al sol tras la aplicación).
>> Aceites esenciales: espliego, manzanilla, tanaceto.

●  Aceite calmante: 30 ml de aceite vegetal de Rosa mosqueta + 20 ml de aceite vegetal de germen de Trigo + 3 gotas de vitamina E + 10 gotas de aceite esencial de Espliego (Lavandula latifolia).

Rehidratar y Nutrir

>> Activos: complejo de hidratación intensa, escualano vegetal, ceramidas vegetales, jalea real orgánica, miel en polvo.
>> Mantecas vegetales: karité, cacao, cupuaçu, tucuma.

●  Bálsamo nutritivo: 100 ml de manteca de Karité nilotica + 3 ml de extracto CO2 de Granada + 30 gotas de fragancia cosmética natural.

Reparar

Tras la exposición solar es hora de reparar tu piel con un cuidado para después del sol rico en ingredientes activos:

●  Antioxidantes para contrarrestar el exceso de radicales libres formados durante la exposición solar y responsable de arrugas y líneas finas.

●  Fitosteroles para reducir la inflamación y renovar la película hidrolipídica.

●  Vitamina C para detener la actividad de la tirosinasa, la enzima responsable de la formación de granos de melanina.

LOS INGREDIENTES

>> Ingredientes antioxidantes y antienvejecimiento: vitamina C, coenzima Q10, extracto concentrado de Edelweiss, vitamina E.
>> Extractos de plantas: urucum, centella asiática.
>> Aceites vegetales: rosa mosqueta, salvado de arroz, espino amarillo, burití, frambuesa, nueces de Brasil, germen de trigo, macerado de zanahoria.
>> Extractos de CO2: granada, zanahoria.
>> Extractos de frutas: acerola, frambuesa, arándano.

●  Leche para después del sol: 100 ml base neutra leche vegetal + 19 gotas de Bisabolol + 30 gotas de aceite esencial de Manzanilla alemana.

●  Gel para después del sol: 100 ml de gel de Aloe Vera + 5 ml de macerado oleoso de Caléndula + 2 ml de provitamina B5.

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