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Los aceites esenciales con extractos de plantas. También empleamos en los preparados extractos que nosotros mismos podemos elaborar o comprar (tinturas, extractos fluidos, extractos secos, extractos glicerinados, etc.), así como emplear plantas pulverizadas (por ejemplo en emplastos con arcillas). La Fitoaromaterapia emplea conjuntamente todas las partes de los vegetales, gracias a los distintos extractos posibles de ellos en diferentes prácticas terapéuticas.

El ser humano ha empleado desde siempre las plantas como recurso medicinal, así que digamos que la lista de posibilidades de hacer cosas con ellas es interminable.  Del mismo modo, nadie debería restringirnos su uso, los recursos naturales pertenecen a todos los seres del planeta, tenemos derecho a ellos, el mismo, no hay nadie superior a nadie. Como la tendencia actual es a restringir y prohibir el uso de plantas a la población en general (bajo la excusa de su ¿«protección»?), con el único propósito de monopolizar, por un lado su comercialización, y de impedir el acceso, por otro, a fuentes efectivas y económicas de curarse  uno mismo. Será, por tanto, cuestión de que cultivemos nuestras propias plantas siempre que ello sea posible, recolectemos conscientemente y sin esquilmar los montes las que se puedan y no se encuentren en peligro de extinción, y elaboremos nuestros propios extractos. Son muy famosos los extractos de aloe vera en uso dermatológico, pero lógicamente existen cientos de plantas válidas y no todas son conocidas.

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CERA DE ABEJA

Es importante que sea de calidad ecológica, las convencionales suelen ir muy «cargadas» de restos de productos químicos que se emplean en la apicultura industrial, y que son liposolubles. La cera de abeja es indispensable para realizar ungüentos caseros, ya que da consistencia a los aceites. También posee propiedades interesantes, como su poder cicatrizante. Es un producto de uso tradicional, que se pierde en la noche de los tiempos y está presente en nuestra tradición farmacológica.

 

ARCILLAS

Las arcillas son una de las materias primas más agradecidas que podemos emplear. Precisamente porque es abundante, no se le hace mucho caso. Gracias a Dios, existen buenas tierras en todos los lugares del mundo. Por supuesto, siempre habrá quienes quieran hacernos creer que una determinada arcilla, es mejor que las demás, como es el caso de la arcilla verde francesa.

Todas las arcillas suelen ser bastante buenas (si son de calidad), y tiene bastante poca importancia el color (verde, blanca, amarilla, roja, gris…), pues ello es tan sólo un indicativo del tipo de óxido de hierro presente. Todo lo demás son historias contadas para vender un producto, que debería ser muy económico, a precios astronómicos.

Las arcillas nos permiten bases naturales muy efectivas para emplastos curativos y mascarillas de belleza.

 

ALGAS

Las algas son plantas, pero marinas. Se emplean mucho en alimentación (en Occidente menos que en Oriente), pero también tienen buenas aplicaciones en emplastos y mascarillas faciales y corporales.

Son bastante conocidos el fucus (Fucus vesiculosus)  como anticelulítico, la laminaria (Laminaria digitata)  como reafirmante, el lithotamnium (Lithotamnium calcareum), que como su nombre indica, es bastante rica en minerales y se emplea en tratamientos reafirmantes/reestructurantes, y un largo etc.

También algas como el agar-agar, son base para elaborar mascarillas de alginatos, muy apreciadas en tratamientos de spa.

 

ALCOHOLES

El alcohol etílico (etanol) es un disolvente casi tan universal como el agua. Se obtiene de fuentes vegetales, y es la base para realizar las tinturas de plantas, aunque también sirve para elaborar alcoholes de masaje y como desinfectante y antiséptico. Por desgracia, existen limitaciones en la comercialización del alcohol agravadas en las últimas décadas. Esto se debe a que como materia prima en la elaboración de licores, está gravada fuertemente con impuestos, y para que las personas no puedan elaborarse sus propias bebidas alcohólicas; el etanol puro, que en ocasiones puede conseguirse en farmacias, tiene un precio prohibitivo, si es que finalmente conseguimos que el farmacéutico nos venda un litro sin poner una cara semejante al que hubiera pedido 1 kg. de cocaína o tal vez de nitroglicerina.

El etanol que se encuentra en farmacias y droguerías, para uso higiénico, suele ir mezclado con alcohol isopropílico (muy tóxico por vía interna y mucho más económico que el etílico) o con cloruro de benzalconio, un desnaturalizante que le otorga ese sabor amargo y tan desagradable, con el que se evitan los usos bucales.

A veces es más sencillo usar un licor blanco de alta graduación alcohólica (orujos de calidad, vodka, etc.) como base alcohólica para realizar extractos, que pagar 18 € por un litro de alcohol, de los cuales 15 son impuestos.

Otro alcohol muy interesante y relativamente fácil de conseguir hoy en día para usos cutáneos, es la glicerina o glicerol. Puede ser de origen animal, vegetal o de origen petroquímico. Lógicamente, usaremos siempre el de origen vegetal. La glicerina es un subproducto de la saponificación de las grasas, es decir, si hacemos un jabón vegetal, obtendremos glicerina vegetal.

Sus propiedades más interesantes son como higroscópico (capta humedad) y antiséptico (a veces se emplea como conservante auxiliar, al igual que el etanol). También se usa como disolvente para realizar extractos glicerinados de plantas. Si la empleamos en estado puro sobre la piel, la seca y deshidrata, pero si la manejamos mezclada con sustancias acuosas, actúa como «hidratante». Una proporción en nuestras mascarillas y emplastos de arcilla, permitirá que después las podamos retirar mejor y mejora su extensibilidad.

El propilenglicol (PPG) es otro alcohol muy empleado en la industria. Se emplea como disolvente para elaborar los famosos extractos glicólicos, muy usados en cosmética por su estabilidad y buena solubilidad en el agua. Sin embargo, no son admitidos en la cosmética ecológica porque este disolvente no es muy saludable… uno de los componentes del anticongelante que usamos en el coche, es el propilenglicol.

El dipropilenglicol (DPPG) es un alcohol que se emplea para adulterar los aceites esenciales, para «alargarlos». Muy barato, sin olor, permite hacer de cada kilogramo de aceite esencial, 1, 2, 3, 4… lo que el cliente quiera, en función del precio que esté dispuesto a pagar.

 

MIEL

Otro tesoro natural, elaborado por las abejas, conocida por sus propiedades antisépticas, suavizantes para la piel y alimento privilegiado –cuando es de calidad-. La de mejor calidad es la que no está pasteurizada, y aquí también es interesante que sea de calidad ecológica.

Puede añadirse a mascarillas, ungüentos, cremas, etc. En medicina aromática a menudo se emplea para disolver las gotas de aceite esencial a tomar por vía oral.

 

LECHE ANIMAL

Si disponemos de una leche entera de calidad, es bastante buena para la piel (no tanto para la salud como alimento; cuando crecemos perdemos las enzimas que la digieren).

Puede ir bien como suavizante y calmante. Hay que recordar que la leche es una emulsión natural de grasas y agua, así que, de algún modo, es como si usamos una crema, pero más fluida. La leche en polvo entera es un vehículo excelente para preparar los baños aromáticos y disolver de forma natural los aceites esenciales en el agua.

 

YOGUR

También muy importante que sea lo más natural posible (ecológico u orgánico, según el país), muy bueno en pieles muy secas o grasas, ya que el ácido láctico que contiene, es afín al manto ácido de la piel y ayuda a su equilibrio. Su textura suave y fresca, comunica una sensación muy agradable cuando se aplica sobre el rostro.

 

AVENA EN COPOS

Además de un muy buen alimento, podemos emplearla haciendo infusiones (leche de avena), que podemos emplear para los mismos casos que la leche animal, y sobre todo, es muy beneficiosa para pieles muy sensibles, reactivas, eczemas, etc. Otra utilidad puede ser como exfoliante, moliendo los copos en trozos lo más pequeños posible, y mezclándolos con un aceite para realizar un peeling  natural.

 

VINAGRE DE SIDRA (VINAGRE DE MANZANA)

El pH ácido del vinagre es muy beneficioso para la piel y el cuero cabelludo, y este tipo de vinagre, que tiene un aroma peculiar, desprende un olor mucho menos intenso que el de vino. Ayuda a restablecer el equilibrio cutáneo (que suele estar entorno al 5’5), ayudando a prevenir infecciones cutáneas. Es tradicional su uso en enjuagues tras lavar el cabello, para conferirle brillo y eliminar los picores (medio vaso en 2 litros de agua).

 

HIDROLATOS

Los hidrolatos son, junto con los aceites esenciales, el resultado de la destilación por arrastre de vapor de las plantas para obtener aceites esenciales. Los más empleados son el de rosa y el de azahar (nerolí), aunque, como es de suponer, existen de cualquier planta que sea destilada. En una gran cantidad de casos, no tienen demanda comercial, por lo que el hidrolato se tira, se usa para regar o se vuelve a emplear para futuras calderas de destilación.

No deben confundirse con las aguas aromáticas, que, en general (también en el caso de la rosa y del nerolí), son simples mezclas de agua, esencia artificial, solubilizante, conservante y a veces colorante. A pesar de que en la medicina aromática francesa se han investigado y aplicado abundantemente, teniendo gran cantidad de aplicaciones fitoterapéuticas, su inestabilidad, facilidad de contaminación y, sobre todo, falta de demanda por parte de los consumidores, hasta la actualidad no se ha conseguido de éste un negocio rentable ni viable.

El hidrolato de rosas, se usa desde hace cientos de años en todo tipo de lociones, cremas, tónicos y cosméticos. Puede emplearse en todo tipo de pieles como tónico, como after-shave  y como revitalizante en pulverizaciones con sprays o añadiéndolo a nuestras mascarillas y preparados en lugar de agua.

El hidrolato de azahar es astringente, más adecuado en pieles grasas y acneicas, aunque también posee propiedades relajantes por su agradable aroma. Otros hidrolatos interesantes son el de hamamelis, lavanda o aciano, pero existen docenas de ellos esperando ser descubiertos y empleados.

 

SAL MARINA

La sal marina entera es excelente para baños (siempre que se pueda, obviamente es infinitamente mejor un baño en el mar), ayuda mucho, junto con el agua caliente, a deshacer tensiones musculares y es muy relajante. También resulta muy beneficiosa en el tratamiento de la psoriasis y ciertos eczemas. Pueden hacerse peelings  muy buenos simplemente mezclando sal marina fina con aceite de jojoba, con lo que se obtiene una pasta que se aplica sobre el rostro con suaves giros.

 

FANGOS

El fango es distinto a las arcillas, pues a diferencia de éstas, además de su composición mineral, contiene restos de materias orgánicas en descomposición (plantas, animales). Los fangos han sido empleados tradicionalmente para usos terapéuticos en todo el mundo. Actualmente se han puesto de moda fangos del mar Muerto o del Atlántico, pero en realidad, cualquiera que carezca de contaminantes, puede ser bueno para tratar problemas cutáneos y en tratamientos rejuvenecedores.

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