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LOS ACEITES

aromas vigorizantes

Nardo índico o Espinacardo (Nardostachys jatamansi)

Procedente de la «sede de los dioses», el Himalaya, el espinacardo es desde tiempos antiguos una de las esencias más sagradas, tanto desde el punto de vista espiritual como medicinal. Por su carácter real, entraba en la composición de bálsamos sagrados de los hebreos, que lo utilizaban para consagrar  a sus monarcas y sacerdotes. Es el aceite esencial que María Magdalena utilizó el día de la Última cena para ungir los pies de Jesús y enjugarlos con su cabello. De este modo, trataba de aliar la energía yin y yang, la tierra y el cielo, la materia y la mente… el primer chakra, de color rojo, con el séptimo, de color violeta. Estimando que ascendemos a la santidad si vivimos en la más grande humildad.

La Iglesia romana consideraba el nardo índico como el símbolo de la humildad por excelencia. En la India se llama jatamansi o akashamansi, que significa «espíritu encarnado». La medicina ayurvédica aconseja esta planta para desarrollar la conciencia y reforzar el espíritu, además, la considera sátvica, es decir, que armoniza las tres constituciones.

El espinacardo es al Himalaya lo que la flor de las nieves es a los Alpes. Se trata de una gramínea que crece en las laderas de la «cumbre del mundo», a una altitud comprendida entre los 3500 y los 5600 metros. Fisiológicamente, el nardo índico es muy atípico, su tamaño varía entre los 3 y los 60 cm., y se caracteriza por los rizomas de color marrón rojizo y unas flores tirando a violeta.

La flor nace de un retoño que sale del «ojo durmiente» de las raíces. Como portador del «brote espiritual», de la idea de la especie, la flor del nardo índico sale de adentro, del «ojo durmiente» de la raíz subterránea. Este fenómeno es único en el reino vegetal, pues normalmente los «ojos durmientes» salen de las axilas de las hojas en la parte del retoño, pero no de las raíces. Por este motivo no se puede distinguir en esta planta entre el aceite de raíz, de hoja o de flor, puesto que el nardo índico almacena el aceite esencial en todos sus órganos.

El particular aroma de la esencia pardusca del retoño radical (que recuerda a la valeriana, pero más complejo), es tan inconfundible y especial como lo es el crecimiento mismo del nardo. Recuerda un poco al olor acerbo del lodo y de la tierra, y el sabor es acre y amargo. Aquí tenemos el carácter integral de la esencia de nardo: combina las propiedades femeninas (terroso, amargo, fresco), con las masculinas (acerbo, acre, caluroso). Si se compara el aroma del aceite de nardo índico con el también terroso, pero más bien dulce aroma del aceite de raíz de vetiver, se nota en seguida que a este último le falta el elemento acre y acerbo.

En la literatura de la Aromaterapia, poco se menciona esta esencia, aunque nuestros ancestros la consideraban sagrada.

Principios bioquímicos del aceite esencial de nardo índico: sesquiterpenos (60%), sesquiterpenoles y cetonas sesquiterpénicas.

Indicaciones terapéuticas tradicionales

- Varices, hemorroides externas e internas: flebotónico y descongestivo venoso, estimula la circulación sanguínea.
- Hipotensión e hipertensión y arritmias: regulador cardiovascular.
- Trastornos hormonales: estimulante ovárico.
- Alergias cutáneas, dermatitis y psoriasis: alivia y nutre los tejidos.

Propiedades e indicaciones energéticas

- Armoniza el sistema neurovegetativo, transmite calor, tranquilidad y seguridad, proporciona fuerza y valentía en caso de temores, tensiones nerviosas, ansiedad, incomprensión, fobias, inestabilidad afectiva y otros trastornos psicológicos.
- Actúa en el corazón, ayuda a las personas a centrarse de nuevo y a adueñarse de sus vidas con tranquilidad y paz interior.
- Armoniza todos los aspectos de la personalidad y suaviza los contrastes.
- Arraiga, une los chakras entre sí y conduce la energía del chakra de la raíz (primero), hacia el chakra coronal (séptimo).

Para acompañar a una persona en el final de sus días y reconfortar a los que se quedan, el espinacardo resultará un excelente aliado. En una mezcla compuesta por 30 ml. de aceites vegetales (albaricoque, sésamo y almendra dulce a partes iguales), añadir 2 gotas de aceite esencial de rosa de Damasco + 5 gotas de nardo índico + 5 gotas de incienso. Masajear los pies, las manos y la zona del corazón del moribundo y aplicar, antes de que se quede dormido, una o dos gotas de espinacardo puro en el chakra del corazón y el plexo solar para centrarlo y proporcionarle consuelo.

En Aromaterapia energética, el aceite esencial de nardo índico está asociado al chakra coronal, del corazón y de la raíz, y a los colores magenta y rojo.

Nota aromática baja, de intensidad aromática alta. Mezcla bien con todos los demás aceites esenciales.

Contraindicaciones: ninguna.

Descripción

El nardo índico posee unas raíces gruesas de aroma fuerte y duradero. Los iniciados de muchas antiguas culturas, especialmente la judía, conocían muy bien sus propiedades extraordinarias. Utilizaban su aceite como santos óleos de los sumos sacerdotes y reyes. Léase al respecto «El Cantar de los Cantares» en el Antiguo Testamento. Según el Evangelio, María Magdalena ungió a Jesucristo con nardo, y se dice que su fragancia inundó la casa. Aunque no es posible asegurar que el nardo de la Biblia procediera de la India, los comentarios sobre su poderoso aroma apuntan a que bien podría ser así. En la antigua Roma, se utilizaba esta fragancia como un caro perfume.

El aceite esencial de nardo índico es muy singular, desprende un intenso y dulce aroma a madera y almizcle, es de color amarillo pálido y de viscosidad media. Este aceite no es tóxico, ni irritante ni sensibilizante.

La parte que se utiliza son las raíces.
Método de extracción por destilación al vapor.
Palabras clave: Intenso - Sensual - Exótico

Apoyo espiritual

• Aumenta y canaliza la energía sexual, por lo que estimula la unión.
• Ahuyenta la frialdad y facilita la expresión de los verdaderos sentimientos.

Aliviar la mente

• En caso de estados de shock o ataques de pánico, dar un masaje en las zonas donde se tienda a acumular tensión con una mezcla de nardo índico, rosa Otto y mirra en un aceite portador (véase la primera «mezcla recomendada»).

• Si se padece depresión y falta de autoestima, tomar un baño con 2 gotas de nardo índico + 4 de geranio bourbon.

Curar el cuerpo

• Para calmar las palpitaciones y la arritmia, masajear el pecho con movimientos circulares en el sentido de las agujas del reloj con una mezcla de nardo índico, siempreviva y nerolí en un aceite portador (véase la segunda «mezcla recomendada»).

• En caso de trastornos digestivos causados por estrés emocional, tomar un baño con 2 gotas de nardo índico + 4 de hoja de naranjo amargo.

• Para tratar eczemas, psoriasis o llagas, aplicar en las zonas afectadas una mezcla con 2 gotas de nardo índico + 4 de milenrama + 4 de siempreviva en 20 gr. de crema.

Mezclas recomendadas 
                                                                                        
Añadir los siguientes aceites esenciales a 20 ml. de aceite portador:

• Para recobrar la calma tras un shock emocional: 2 gotas de nardo índico + 4 de rosa Otto + 4 de mirra.
• Para calmar las palpitaciones: 2 gotas de nardo índico + 4 de siempreviva + 4 de nerolí.

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